21 sept 2026

UNA BOLA FRÍA Y PESADA DE HIELO



A veces, como un gran ejemplar de granizo, golpean preguntas que cuestan entenderlas, que duelen responderlas. Que no se desglosan fácilmente y que gastan mucha felicidad, tomando a este fin supremo de la humanidad, como combustible que, en ocasiones, significa lo único que te mueve el vehículo de la vida, hacia adelante.

¿En qué momento sucedió?, ¿En qué momento empezaste a pagar esa deuda que debes haber adquirido en alguna existencia ya lejana?

¿Cómo entender el dolor que se siente? ¿Cómo tragarlo, procesarlo y seguir?

¿En el universo de posibilidades, debemos creer que por alguna razón sufrimos algunas partes de esto que se llama vida?

¿Qué nos puede enseñar una bola de hielo destinada a caernos en la cabeza?, si no entiendes por qué cae. Si cuando te cayeron las anteriores, creíste haber pagado tu deuda o ¿cuántas cuotas tiene aquella deuda?


Ya es hora que esa inmensidad se ponga de nuestro lado. Y con este fluido salado que caen de mis ojos hoy, termino de pagar esa deuda. Sin más intereses. Toda esta vida se pagaron deudas que no son mías y hasta aquí llegué. A partir de ahora me vuelvo el banco, el acreedor. A mí me deben y ahora cobraré.
¿Es justo? ¿Es correcto? Sí, lo es.

Queda escrito como una regla que se cumplirá a partir de hoy. El universo se pondrá de mi lado. Vibraremos en alta frecuencia.

 

21 de setiembre de 2026. (Día en que cayó la última bola de hielo)

15 ago 2024

El infierno de ser padre.


El calor que existe en el amor que provoca un hijo, debe ser comparable con el del mismísimo infierno.

Quizá el calor que produce el interior de la Tierra y que erupciona a cada momento, en cada etapa de la crianza de un hijo.

Pero si no estás preparado para afrontar una de las responsabilidades más exigentes de la vida, si no es la más exigente, no te embarques en esa aventura, porque promete mil y un desafíos, desde luchas con dragones y seres inimaginables – claro, hay que jugar con los niños y su imaginación – los desvelos y las más inquietantes preocupaciones, son cosa común. No importa la edad que tenga, no importa qué tan responsable sea, esa condición no desaparece y vivirá contigo siempre desde el nacimiento del niño o niña, hasta tu tumba.

¿Es un infierno ser padre? - No, no lo es.

No es para todos. Tienes que estar dispuesto. Tienes que ser valiente. Tienes que saber que estás comprometido con la tarea de serlo, así te equivoques, así no hagas las cosas siempre bien, así quieras renunciar a veces por lo arduo de la labor; nunca rendirte. Estar siempre a pesar de cualquier situación.

Saber ser duro, saber ser amoroso, saber escuchar, pero también saber hacerte escuchar. Tienes que ser todo, así no hagas bien todo.

¿Y qué se siente? – Pues, desborda todo lo que puede contener el corazón y tu ser. Entendiendo que no nos perteneces, hay que cumplir la tarea consciente que son ajenos, son prestados para formarlos, para que sean personas de bien, para que sepan desempeñarse frente a la vida. Y bueno, a la vez tienes que vivir la tuya, con lo que te permite la responsabilidad de criar un hijo.

No es un infierno. Es una bendición. Es un compromiso. Es una gran aventura.

3 sept 2018

Mi lápiz especial.

Así como en la fotografía necesitas de ese elemento importante para paralizar un instante de la vida en un soporte, algunas vidas necesitan paralizarse por un instante para disfrutar de ese mismo elemento que llega en un soporte impregnado de belleza y sencillez.

Elemento que me permite ahora impulsar mis dedos y dibujar estas líneas, pensando quizá en una imposible sincronía de velocidad, pensando quizá en el deslumbrante destello de sus perlas o en la suave brisa que ocasionan el movimiento de sus partes.

Algunas ráfagas llegan desde lejos y no sabes siquiera cuándo y cómo, sólo te deslumbran y te hacen pensar un poco más, te hacen escribir e imaginar escenas de portada, artículos enteros en los que sólo tú eres el espectador... y el más privilegiado.

Sólo un rayo en mis ojos desde los suyos es premio suficiente. Sólo una muestra de sus perlas en una sonrisa es ya el éxtasis del buen sentir. No imagino la fragancia próxima de sus cabellos ni las texturas propias de esa naturaleza. Enloquecería, por eso no imagino.

Por ahora sólo capturo esa efímera y sensible cuota de aire fresco que resulta de su paso, para traducirlos aquí.

Volví... gracias Luz.

28 sept 2017

SOLEDAD III

En la medida que la experiencia me enseña cada vez más acerca de la vida y sobre quién soy, me he dado cuenta de lo importante que eres para la existencia de quienes intentamos conocer más sobre nosotros mismos, de quienes no se conforman con una existencia insatisfactoria al lado, necesariamente, de alguien.

El límite admisible por quienes creen que la felicidad llega siempre al éxtasis, al lado de una media naranja. Quienes a pesar de los fracasos en este campo, consideran parte de una realización personal, el hecho de compartir todos sus momentos con alguien más. Quienes nunca aprendieron a disfrutar de tu compañía, Soledad.

Estas líneas están dedicadas a ti. Porque después de dar 40 vueltas al campo, entiendo al fin cuan necesaria eres para mis días y cuánto extraño tu compañía en esas horas dignas de ti.

Para una relación bipersonal, eres el trío perfecto; el vértice que le da equilibrio a días pesados en el triángulo de una vida de pareja.

Indispensable. Absolutamente necesaria. Al punto que, en lo que podría llamar la madurez de la vida, estaría feliz sólo de vivir contigo.

4 dic 2013

Silueta de Luz

Una silueta de luz que silenciosa camina en aquellos pasillos,
en donde no ingresa el resplandor de una sincera sonrisa;
una silueta de luz que el viento con su sentido incierto remolcó,
por aquella rendija en esa ventana con un presente descubierto.

Sin ser sombra y siendo sutil, se deja ver con el esfuerzo natural de su propia existencia,
caminando, volando, flotando, sonriendo, iluminando oscuros pasajes,
con la única promesa certera de ser así, de sentir que así son los vientos,
inciertos, inesperados, casuales, pero con sorpresas gratas que traen a nuestros sentidos
aromas nuevos, hasta ahora lejanos, de sorbos dulces y bocados breves.

No es todo por ahora, las líneas de todas las vidas se siguen escribiendo, no solamente en hilos manchados de tinta, sino en el camino incierto de las casualidades que nos ofrece el viento de nuestras existencias y que nos lleva al encuentro de siluetas de luz que sin querer iluminan.

Sentí... escribí... sonreí...respiré.